martes, 10 de diciembre de 2024

ELOGIO DE LA MADRASTRA

Segundo Concurso que me presenté en el año 1994.
Concurso para la concesión del premio a las mejores encuadernaciones artísticas, el premio Cervantes de dicho año, el libro que había que encuadernar Elogio de la Madrastra de Mario Vargas Llosa.
Encuadernación en piel blanca. Estilo mosaico borde a borde. Cortes pintados al agua y troquelados. Camisa en piel nacarada. Caja a juego. Composición en color.



Plano anterior
 
Plano posterior

Libro y encuadernación original y de rápida lectura, que nos acerca al estilo más erótico del autor. El diseño,  es un guiño contemporaneo a ese erotimo encubierta, con formas sinuosas y penetrantes tanto en los planos como en el lomo del libro encuadenado.

Plano anterior + lomo + plano posterior
  
Caja a juego.  Composición en color

Intento crear un paralelismo existente entre el diseño, básicamente de líneas geométricas del libro, junto con su caja y la reflexión múltiple sobre la felicidad, reflejada en la blancura de la piel de base, sus oscuras motivaciones, representada en el triángulo negro,  y los paradójicos entresijos del poder de la inocencia, que subyace en la  intersección del triángulo con el rectángulo, eso si, sin por ello deslucir la rica tipografía de la escritura para el rótulo realizado en pelicula negra. Las guardas, a juego, en tela color carne.

Guardas.
Con la sabiduría del meticuloso observador que es y gracias a la seductora ceremonia del bien contar, Vargas Llosa nos induce sin paliativos a dejarnos prender en la red sutil de perversidad que, poco a poco, va enredando y ensombreciendo las extraordinarias armonía y felicidad que unen en la plena satisfacción de sus deseos a la sensual doña Lucrecia, la madrastra, a don Rigoberto, el padre, solitario practicante de rituales higiénicos y fantaseador amante de su amada esposa, y al inquietante Fonchito, el hijo, cuya angelical presencia y anhelante mirada parecen corromperlo todo.

Cortes pintados al agua y troquelados
  Libro más caja a juego. Mosaico en telas, composición cromática cálida.

 Libro más caja a juego.

Libro metido en su caja, camisa a juego y rotulado en esta.

lomo en piel nacarada

SEÑORA DE ROJO SOBRE FONDO GRIS

Tercer concurso que me presenté allá por el año 1995.
Concurso para la concesión del premio a las mejores encuadernaciones artísticas, el premio Cervantes de dicho año, el libro que había que encuadernar Señora de rojo sobre fondo gris de Miguel Delibes.

Encuadernación en pasta todo piel gris con cinco falso nervios. Estilo mosaico embutido borde a borde. El plano anterior lo domina el motivo principal del diseño, un cuerpo femenino en piel roja con el pelo en piel negra, que queda enmarcado por un amosaicado en relieve en piel marrón con pequeños motivos gofrados que adornan el perimetro. El plano posterior, mosaico embutido en piel negra, asemeja una noche estrellada. Lomo con cinco falsos nervios y rotulado de títulos con oro fino.  Guardas realizadas con papel hecho a mano. Lleva doradas con rueda  las cejas del libro. Cortes pintados, dorados y con el nombre del autor vaciado. Caja con forma de libro a juego, adornos y rotulos pirograbados.


Plano anterior

Plano posterior


Plano anterior + Lomo + Plano Posterior



El uso de la piel gris es por lo cotidiano de la vida dentro del relato. El motivo principal del diseño de la encuadernación, tenía que ser sobre todo algo bello, que el libro respirara belleza, Señora de rojo sobre fondo gris, es un retrato de Ángeles Castro que pintó Eduardo García Benito y que  aparceció en la portada de la novela. El contorno de la señora yo lo deformé en la busqueda de la unidad estética y compositiva.

Parte delantera de la caja

La frialdad y el hermetismo de la caja, guarda una esmerada declaración de amor, del autor hacia su mujer, el color monocromático de la madera narra, en forma de monólogo y con el uso del pirograbador, los recuerdos de un pintor sumido en una grave crisis creativa, que cuenta a su hija, el proceso de la enfermedad y muerte de la madre.


Parte trasera de la caja

Caja semiabierta conteniendo el libro

Su relato se centra en dos acontecimientos: la detención de su hija y su yerno por motivos políticos y, fundamentalmente, la enfermedad y muerte de su mujer, Ana, a los cuarenta y ocho años de edad. Ana contagiaba una sensación de belleza y plenitud que cobró su verdadero alcance sobre el fondo gris de lo cotidiano y los sinsabores de la enfermedad.


Caja abierta



Vista del corte en madera de la caja



Cortes pintados, dorados y con el nombre del autor vaciado.

corte de cabeza

Los cortes expresan la propia angustia del autor frente a la pérdida de los seres queridos, y su temor a la muerte.

corte de pie

Ella fue feliz 48 años mientras que otras personas no lo han sido ni 48 horas.
Guardas realizadas con papel hecho a mano y hojas secas.


Guardas plano anterior


Guardas plano posterior    
 
 
 
Las guardas representan la idea básica de la novela, por un lado la belleza y por otro la continua búsqueda de la  felicidad.

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